Cuando queremos emprender un negocio, nos encontramos con diversas formas jurídicas, cada una con unos requisitos, ventajas y inconvenientes diferentes. En cualquier asesoría de empresas en Lugo te confirmarán que las más elegidas son dos: la sociedad limitada (SL) y el empresario individual o autónomo.

La mayoría de las veces, el emprendedor empieza haciéndose autónomo y deja la constitución de la empresa para el futuro. Pero si lo que queremos es poner en marcha un pequeño negocio sin mucha inversión con una asociación de varias personas, podemos optar por la comunidad de bienes tras visitar una asesoría de empresas de Lugo. Vamos a explicarte en qué consiste este tipo de contrato, las ventajas y las desventajas para que puedas elegir el tipo de empresa más adecuado para tu proyecto.

Una comunidad de bienes es una forma sencilla de poner en marcha un negocio común entre varios autónomos (mínimo dos y sin límite máximo). Esta asociación carece de personalidad jurídica propia. En el contrato debe detallarse la actividad del negocio y las aportaciones que efectuará cada socio comunero ya sea en dinero o especie. También aparecerá el porcentaje de participación que tiene cada uno en las pérdidas y ganancias de la entidad, el sistema de administración que utilizarán y el uso de elementos comunes.

Las principales ventajas son, principalmente, que los trámites de constitución son mucho más sencillos y que no se necesita capital mínimo. Uno de los inconvenientes más importantes es que la responsabilidad de los socios comuneros por las deudas siempre será mayor que el de una sociedad limitada, además, la comunidad de bienes suele estar excluida de ayudas y subvenciones.

Si ya tienes un negocio o estás pensando en empezar uno, en Gestoría Satega, estaremos encantados de asesorarte y ofrecerte el servicio que más se adapte a ti y a las necesidades de tu empresa.